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Pizzería 330 grados: los ingredientes del éxito

La hostelería es, sin duda, unos de los sectores más relevantes en España. Vivimos en un país en el que existe un negocio de este tipo por cada 300 habitantes, uno de los porcentajes más altos de la Unión Europea. Se ha convertido en el tercer sector económico con mayor plantilla (1,6 millones de trabajadores), tan solo superado por el comercio y la industria.

A pesar de estas cifras, todavía se considera a la hostelería como uno de los nichos de negocio más rentable y es de los pocos que han «sobrevivido» aceptablemente al periodo de de crisis.

Como opción a la hora de emprender es muy factible, pero hay que tener en cuenta una serie de factores antes de lanzarse a la hora de montar un negocio de hostelería: la experiencia y contar con un producto que responda a una necesidad de mercado y que además aporte valor es sin duda el punto de partida ideal para alcanzar el éxito.

Con estos mimbres comienza a gestarse el sueño de Wilkins Ayeffi Lebre. Este  dominicano de 37 años, siempre tuvo en la cabeza la idea de abrir su propio negocio de Hostelería. Tras ocho años en Soria, donde ha permanecido trabajando en establecimientos de gran tradición en la provincia, decidió lanzarse a la aventura de emprender y, en apenas unas semanas, ha logrado hacerse un destacado hueco en un sector nada sencillo. El secreto: su empeño, contar con un producto con hueco en su mercado y la diferenciación.

En concreto, explica, su negocio, que abría el 20 de octubre pasado en el centro de la capital soriana, consiste en una pizzería artesanal. Se llama «330 grados», y ofrece un producto 100 por cien artesano, desde el inicio hasta el final del proceso: «en mis masas no hay nada industrializado, ni aditivos, ni conservantes, ya que están hechas únicamente con harina, agua, aceite de oliva y sal», afirma.

Diferenciación

Las suyas son pizzas con masas reposadas, lo que facilita la digestión y hace que puedan estar muy equilibradas por sus ingredientes. En este contexto, asegura que la acogida del público soriano a «330 grados» (tiempo de cocción que emplea), «ha duplicado las expectativas que tenía» y recuerda que al ser un producto de calidad, que requiere una elaboración más concienzuda, implica un servicio tan rápido como en franquicias por todos conocidas.

Experiencia

Lebre, que antes de llegar a España ya trabajaba en la hostelería y probó a trabajar en una pizzería como ayudante y como camarero, asegura que éste alimento es uno de los cinco más conocidos en el mundo, que gustan a casi todos, y que por ello apostó por abrir este establecimiento. Entre las pizzas que ofrece están las clásicas, Margarita, Peperoni, Frutti di mare, cuatro quesos… a las que hay que añadir una Noruega (con salmón), la Ripp Lima (con curry, yogurt y carne tipo kebab) o la Dahiana (con mahonesa, patatas fritas y bacon).

Necesidad del mercado

«Al llegar a Soria, vi que sólo había una pizzería, por lo que me volqué en abrir la mía propia». Un paso, el de iniciar su proyecto, que arranca hace dos años. Entonces, acudió al semillero de empresas de la Cámara de Comercio y el Ayuntamiento, y, tras realizar un plan de viabilidad y recibir asesoría, se puso a hacer «los deberes». De manera que, en unos meses, contó con un plan definido con la idea, estrategias de venta, análisis de mercado, que le ha permitido contar con el apoyo de Iberaval. «Al ver que era viable, recibimos propuestas y fue la de Iberaval la mejor con diferencia». A ello, agrega que «desde el principio han confiado en nuestro proyecto y han estado muy pendientes del mismo, con un trato inmejorable».

Formación

En la actualidad, son dos los empleados en la pizzería, pero trabajan hasta cinco personas en ella en momentos concretos, y ya cuenta con una extensa cartera de clientes, que confía en ampliar, gracias a su experiencia y formación –Wilkins Ayeffi se formó en la Escuela Española de Pizzeros, con sede en Málaga-. Por lo pronto, este joven ya trabaja en el lanzamiento de una pizza estrella, basada en productos típicos de la provincia de Soria, que ofertará en su carta una vez sea presentada en algún encuentro profesional.

Conscientes de las posibilidades de su proyecto empresarial y consecuentes con nuestro cometido, en la Sociedad de Garantía Iberaval decidimos apoyar el proyecto de 330 Grados y avalamos la idea facilitando la financiación necesaria para su puesta en marcha.

Su éxito es también nuestro orgullo. Es nuestra razón de ser: si eres de los que creen en su proyecto, en Iberaval creemos en ti.

Pizzería 330 grados. Calle Santa María, junto a la Plaza del Salvador.

La noticia pertenece a Iberaval.

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